Cómo elegir una milsim sin que te estafen: qué mirar antes de pagar
Qué preguntar antes de pagar una milsim, las señales de que no va a cumplir, qué te devuelven si se cancela y qué hacer si ya has pagado y te engañaron.
Aritz
Brand Ambassador de Plairsoft

En este artículo
- Lo que prometía aquella milsim y lo que hubo
- Una milsim floja no es una estafa
- Las señales de alarma antes de pagar una milsim
- Cómo comprobar a un organizador antes de apuntarte
- Paga por una vía que te devuelva el dinero
- Si ya has pagado y la milsim no cumplió
- Si viajas para jugar una milsim
- Antes de pagar la próxima
Antes de pagar una milsim, pide por escrito qué incluye el precio y dónde está la asistencia médica, comprueba que el organizador ha pisado el terreno, habla con jugadores que hayan ido a otras ediciones, paga por una vía que te devuelva el dinero si se cancela y desconfía de las promesas que nadie te puede enseñar en una foto.
El pago es lo que menos se mira antes y lo que más duele después. En Plairsoft, si un campo cancela una partida antes de empezar o un organizador cancela un evento, la devolución del 100 % sale sola a quien pagó con tarjeta desde su cuenta, sin que nadie tenga que tramitarla.
En octubre de 2025 me fui desde España a Colombia para jugar una milsim de 24 horas en la selva que pintaba espectacular, y acabó siendo el mayor fraude que he visto en todos mis años de airsoft. La historia entera está en el vídeo; aquí va lo que te sirve para que no te pase a ti.
Lo que prometía aquella milsim y lo que hubo
El organizador me escribió un año antes para invitarme. A estas invitaciones casi siempre contesto lo mismo: pagar mi vuelo, el de un videógrafo y todo su material no sale a cuenta con un canal como el mío. Aquella vez encajaba, porque llevaba tiempo ahorrando para grabar un documental con las fuerzas armadas de un país, y ese organizador tenía contactos reales en el ejército y la armada de Colombia que me podían ayudar. Hubo reuniones y videollamadas durante meses. El viaje lo pagué entero de mi bolsillo y palmé miles de euros.
Por mensaje, y todavía los tengo todos guardados, me prometió un antiguo parque de tirolinas entero para nosotros, misiones con guion y explosivos, el inicio de la partida en lanchas por el río, rápel en cascadas con un instructor en los descansos, canoas y kayaks para moverse por el agua y tirolinas para cruzar el campo. La entrada costaba 170.000 pesos colombianos, menos de 50 € al cambio de octubre de 2026, que para un jugador de allí que además pagaba el viaje y la comida es mucho dinero. Esta es la lista de lo que incluía el precio, y lo que hubo de verdad:
| Prometido | Lo que hubo |
|---|---|
| Baños equipados | Ni uno en todo el evento |
| Zona de acampada | Una explanada donde, con la lluvia, casi nadie pudo montar la tienda |
| Cena, desayuno y comida | Se cumplieron, y estaban buenas |
| Parche del evento | Nunca llegó |
| Aparcamiento privado | Coches dejados como se podía en mitad de la montaña |
| Misiones especiales | Nunca llegaron |
| Póliza de seguros | No tengo claro que la gente estuviera asegurada |
| Bomberos y ambulancia 24 horas | Ninguno, y allí no habrían llegado en menos de dos, tres o cuatro horas |
El campo que el organizador no había visto
A la zona de juego se bajaba por un sendero de hora y media por la selva. En mi escuadra cargamos dos mochilas, una de 25 kilos y otra de casi 30, con bolas, agua, comida y ropa para siete u ocho personas. Abajo nos enteramos de que parte de la organización había bajado en todoterreno por otro camino. Lo que había era una explanada de unos 300 metros de largo por 60 o 70 de ancho, con una carpa al final y un puente, y la base de nuestro equipo estaba al ras de un río. Los jugadores colombianos lo vieron enseguida: si volvía a llover, la crecida nos dejaba sin salida, y hubo que mover la base.

Cuando le pregunté al organizador dónde estaban las hectáreas de campo que había anunciado, me sacó un mapa de la selva. No había visitado el terreno antes del evento. Le habían dicho que todo era jugable, y lo que había alrededor era selva tan cerrada que no se podía atravesar: aquella explanada era todo el campo para un evento pensado para 300 jugadores, de los que vino más o menos la mitad. Jugamos una hora a oscuras, dos equipos a los lados de la explanada sin una cobertura, y luego se canceló. Hubo que subir otra vez la hora y media de cuesta, de noche y bajo la lluvia, sin asistencia médica, y arriba la organización estaba cenando, porque había subido en coche. En el airsoft juega gente mayor y gente con problemas de corazón, y verlos subir solos por ahí me frustró muchísimo.
Al día siguiente el coche que nos iban a mandar no llegó nunca. Más tarde nos enteramos de que, cuando le preguntaron por él, el organizador contestó «¿de verdad me has hecho molestar solo para esto?». Llegamos andando a la última media hora de partida, tan caótica que me dijeron mal contra qué brazalete íbamos y acabé eliminando a los de mi propio equipo. Por la tarde el organizador y sus amigos se pusieron a beber en la plaza del pueblo hasta que no quedó nadie sobrio para llevarnos a Bogotá, mientras nosotros esperábamos con las maletas, las cámaras y los ordenadores bajo la lluvia. Uno de los que bebían se nos encaró y lo tuvieron que sujetar. Nos sacaron de allí unas personas a las que habíamos conocido esa misma mañana. De los más de 200 apuntados, al final quedaban 12 o 13.
Los jugadores lo denunciaron ante la federación de airsoft del país, y a ese organizador lo han apartado de los eventos de airsoft en Colombia. La palabra es estafa, porque a todos nos vendieron unas condiciones, un seguro, unas ambulancias y unos bomberos que no existieron.
Una milsim floja no es una estafa
Una milsim te puede salir mal sin que nadie te engañe: hay horas de guardar una zona donde no pasa nada, misiones que no te tocan y fines de semana en los que andas mucho más de lo que disparas. Eso forma parte del formato, y lo que puedes esperar de él está en tu primera milsim, junto con lo que hay que llevar. Si no tienes claro qué separa una milsim de una partida larga, lo tienes en los tipos de partidas de airsoft.
La estafa es cobrarte por algo que no existe. Si te prometen ambulancia y no la hay, si el campo anunciado no es el que pisas o si el organizador no sabe dónde vais a jugar, eso se puede detectar antes de pagar.
Las señales de alarma antes de pagar una milsim
Ninguna demuestra nada por sí sola. Si ves dos o tres juntas, piénsatelo antes de pagar, y más si hay viaje por medio.
- Promesas que nadie te puede enseñar. Lanchas, cascadas, helicópteros, cien hectáreas. Pide fotos o vídeos de ediciones anteriores en ese mismo terreno, y si es la primera edición, pregunta qué hay ya montado y qué está por preparar.
- Un organizador que no ha pisado el campo. Pregunta cuántas veces ha jugado allí y cuánto terreno se puede usar de verdad. Haz la cuenta del aforo con el terreno: trescientas personas en trescientos metros de explanada no juegan, se amontonan.
- La ayuda médica despachada en una línea. «Ambulancia 24 horas» se queda en una frase mientras no sepas dónde está. Pregunta a qué distancia queda el hospital, quién lleva el botiquín, si llega un coche hasta la zona de juego y qué póliza cubre a los jugadores, y si nadie te pide un solo dato tuyo para asegurarte, desconfía.
- Que todo dependa de la organización. El transporte, la cama y el sitio donde dejar lo de valor. Si una pieza falla y no tienes una salida propia, te quedas colgado, que es lo que me pasó a mí.
- Pagar a una persona sin nada por escrito. Una transferencia a una cuenta particular con cuatro mensajes como único contrato te deja sin nadie a quien reclamar. Más abajo va por qué ni siquiera la tarjeta lo arregla sola.

Si la milsim la publica un campo en Plairsoft, esas preguntas tienen dónde ir por escrito. Desde la ficha del campo, en la app o en la web, abres una consulta, que es una conversación privada con el campo que contestan el dueño y sus administradores, y lo que te contesten queda por escrito.
Cómo comprobar a un organizador antes de apuntarte
Yo creo que lo revisé todo y aun así nos estafaron, porque hay una parte que no se puede controlar. Lo que sí recomiendo, en cuanto tengas fichado un evento, es buscar referencias: ediciones anteriores, jugadores que hayan ido y a los que puedas preguntar directamente, y en grupos distintos, no solo en el que lleva el propio organizador.
A mí eso me funcionó en el mismo viaje. Después de la selva estuve a punto de no ir a la partida de Manizales, porque en mi cabeza la relacionaba con aquella organización. Fueron los jugadores de Cali que conocí allí quienes me aseguraron que los organizadores de esa partida y de ese campo eran de fiar, y por fin pude jugar una partida entera, de varias horas.
Para encontrar a esa gente están los grupos de Plairsoft, que se buscan por zona, por tema y por idioma y se pueden leer sin pedir permiso a nadie. Si el evento es en Colombia, empieza por los grupos de Colombia.
La otra fuente son las reseñas del campo donde se juega. En Plairsoft solo puede reseñar un campo quien ha jugado allí: hace falta una partida cerrada a la que asististe, no basta con haberte apuntado. Cada reseña trae tres notas por separado (arbitraje, instalaciones y organización), y junto a cada una se ve cuántas partidas llevaba esa persona en ese campo, así que una buena nota de organización de alguien que ha ido veinte veces pesa más que la de quien fue una tarde. Hoy las reseñas no se pueden borrar.
Antes de que se vean ahí, los campos los valida el equipo de Plairsoft: en el buscador de campos había más de 170 entre España, Portugal y Colombia a 15 de octubre de 2026, y un campo inventado no sale por el hecho de darse de alta. Con los organizadores de eventos pasa lo mismo: los aprueba Plairsoft antes de que puedan vender una entrada.
Paga por una vía que te devuelva el dinero
De camino a la milsim del sur de Francia que subí al canal en 2025, el apartamento que había reservado para la noche de antes resultó ser un edificio abandonado y lleno de escombros. La plataforma de alquiler nos devolvió el dinero en el momento y nos pagó la noche de hotel, aunque tardamos tres horas en encontrar uno libre.
Con las partidas hay que ser preciso, porque es fácil prometer de más. Plairsoft no organiza partidas: cada una la crea un campo, y el precio, la descripción y la política de bajas son suyos. Lo que pone la plataforma son unas reglas que no dependen de la buena voluntad de nadie:
- Si el campo cancela antes de la hora de inicio, te devuelven el 100 %, de forma automática, si pagaste con tarjeta desde tu cuenta.
- Si te das de baja tú, mandan unas horas de antelación y un porcentaje que fija cada campo y que se leen en su ficha. Si avisas antes de ese plazo te devuelven el 100 %, y si no los ha cambiado, son 72 horas y el 100 %. El reembolso se tramita antes de liberar tu plaza, así que nunca te quedas sin plaza y sin dinero a la vez.
- Si la milsim va como evento con entradas, que es otra forma de publicarla en Plairsoft, se compra en la app, una entrada por persona y a su nombre. Si el organizador lo cancela, te devuelven el 100 % siempre y de forma automática, tenga la política que tenga; si te das de baja, cada evento fija sus horas y su porcentaje (por defecto, 72 horas y el 100 %), y la app te dice cuánto recuperas antes de que confirmes.

Lo que no cubre:
- Una partida ya empezada no se cancela. Si se suspende a medias o sale mal, como pasó en la selva, el campo la da por terminada y no hay devolución automática. Lo que promete la descripción es cosa de quien la escribe.
- Lo que pagas en efectivo o con datáfono en el sitio no pasa por la plataforma, así que te lo tiene que devolver el campo o el organizador en persona.
- Los eventos que solo se anuncian, con un enlace a la web del organizador, se pagan fuera y nada de lo de arriba aplica.
- El viaje, el hotel y la gasolina no los devuelve nadie. En mi caso la entrada fue lo de menos.
El chat de una partida se borra dos días después de que termine. Si el organizador te promete algo por ahí, haz captura. Yo guardé todos los mensajes de aquella milsim, y son la prueba de lo que se prometió.
Si ya has pagado y la milsim no cumplió
Lo primero es reclamar por escrito a quien te cobró, con todo lo que tengas: los mensajes con lo que se prometía, el justificante del pago y fotos de lo que encontraste. Si quien cobró es un campo o una empresa en España, en la oficina de consumo de tu ayuntamiento o en el servicio de consumo de tu comunidad autónoma te dicen cómo reclamar.
Si pagaste con tarjeta, puedes pedirle a tu banco que reclame el cargo, pero no cuentes con ello. El Banco de España lo explica en su Portal del Cliente Bancario, en una nota del 14 de agosto de 2023 consultada en octubre de 2026: un pago con tarjeta que autorizaste es tan irrevocable como una transferencia, el banco solo gestiona la reclamación ante la red de la tarjeta (Visa, Mastercard) y la devolución depende casi siempre de que la acepte quien cobró. Por eso pesa tanto que el dinero pase por una plataforma con reglas de devolución antes de pagar, y no después.
Y si lo que hubo fue un engaño, denúncialo. Los jugadores de aquella milsim fueron a la federación del país, y eso es lo que apartó a ese organizador de los eventos. Contarlo en los grupos de tu zona, sin insultos y con los hechos, también protege al siguiente que se lo plantee.
Si viajas para jugar una milsim
Estos son los consejos con los que cierro el vídeo, y valen igual para cruzar tu propio país.
No viajes solo para jugar. Si el viaje es grande, a otro país o a la otra punta del tuyo, busca algo más que hacer allí. En Colombia se me cayeron el evento y casi todos los planes, y aun así fue uno de los mejores viajes de mi vida.
Pregúntate si lo pasarías bien con tus amigos aunque saliera mal. Lo más importante del airsoft siempre ha sido para mí la gente con la que te rodeas. Nunca sabes si la partida va a salir bien o si tu réplica va a fallar, y lo que sí puedes intentar es que el viaje con tus colegas funcione. Y busca la forma más barata de moverte en grupo, compartiendo coche, por ejemplo.
Viaja ligero. Te puedes llevar el pantalón del uniforme, las gafas, la máscara y las botas, y alquilar la réplica allí a una asociación o a un grupo de la zona. En los países a los que he ido a jugar, la comunidad te recibe con los brazos abiertos.
No dejes lo de valor a cargo de la organización. Nos dijeron que el material iría bajo llave en un hotel, y el hotel eran unas tiendas de plástico en mitad de la selva, con paja, un colchón y una tela cerrada con velcro. Mi portátil, que dejé a una persona del pueblo porque me dijeron que lo guardaría bajo llave, pasó la noche apoyado contra una rama.

Ten a mano a alguien que no sea de la organización. Aquella tarde me fiaba más de un desconocido con el que había hablado durante una caminata que de la gente con la que llevaba meses haciendo videollamadas. El teléfono de alguien de fuera de la organización te puede sacar de un apuro, como me sacó a mí.
Antes de pagar la próxima
Ten por escrito lo que te prometen, busca a alguien que haya ido y fíjate en quién te devolvería el dinero si se cae. Si la milsim la publica un campo como partida, en las partidas de Plairsoft la ves con su fecha, su precio y sus plazas, y en la ficha del campo, sus reseñas.
Si eres tú quien organiza, en cómo organizar una partida está lo que hace que la gente repita, empezando por prometer solo lo que vas a dar.
A pesar de todo, quiero volver a Colombia. La estafa fue cosa de una persona, y el resto de la gente de la que me fié en aquel viaje fue de diez.

Aritz
Brand Ambassador de Plairsoft
Aritz lleva años jugando al airsoft y contándolo en su canal de YouTube. Ha jugado en España, Bélgica, México y Colombia, ha hecho cursos de CQB y de tiro con instructores que vienen del mundo militar y compite en los Tactical Games. Lo que firma aquí sale de lo que ha probado y grabado de primera mano.
Edición: equipo de Plairsoft




